Ego
Si me quedo un poco en silencio, si consigo observarme mientras pienso. Me descubro un ego la mar de desarrollado. ¡Quién me lo iba a decir!. No diré “Proporciones Bíblicas” que no quiero exagerar. Pero grande si es, más de lo que yo pensaba. No es que me importe, pero me daba la sensación que no era así.Es por la mañana cuando soy capaz de apreciarlo mejor. Ese momento precioso en el que me preparo un café y unas tostadas de manera automática. Como si fuera un mecanismo de relojería suiza. Todavía no estoy despierto del todo, tengo solo algunas pocas funciones básicas activas. La rutina la debo tener impresa en lo más profundo de hipotálamo – o cualquier parte al fondo a la derecha de mi cerebro – porque lo hago sin vacilar. Y me produce un placer enorme. Es en este estado de conciencia donde si me lo propongo me puedo ver como desde arriba. Como si yo fuera un elemento de estudio y me estuviera observando un investigador muy objetivo, preparando una tesis sobre el HomoConectadus. Esto no sucede siempre. Es mas me ha pasado un par de veces o seis, que yo recuerde. Me pongo enfrente de la pantalla con mi desayuno recién hecho y comienzo el festín. Un sorbo de café, información, un trocito de tostada, información. Y así hasta que termino mi desayuno.El caso es que hoy le ha dado por aparecer al investigador ese que sale a estudiarme de vez en cuando y me ha mirado. Ha observado como mi dedo índice poseso por mi ego, libre de pesados mecanismos mentales se ha lanzado, clic tras clic, a una frenética búsqueda de reacciones a cosas que he publicado. Respuestas. Cualquier indicio que demostrara que lo que he hecho o puesto en la red es apreciado. Y no una triste gota en un océano. Búsqueda del todo improductiva, añadiré a modo de nota mental. Vaya descubrimiento. Yo que me consideraba todo un pasota. Un defensor a ultranza del “A quién le importa. . .”. Al final resulta que lo que pasa es que cuando se activan todas las funciones cerebrales, mis mecanismos mentales, alguno innatos otros adquiridos a fuerza de años de represión, aplastan mi ego y lo hacen pequeño. Lo esconden. ¿Porque serán así las cosas?Y sobre todo, ¿Estaré perdiendo el juicio? ¿Estas cosas solo me pasan a mi? O peor aun!.¿A quién mierda le estoy contando esto


